Simulación de una economía socialista basada en el tiempo de trabajo

El 29 de agosto a las 17:00 UTC, el Boston College Labor-Time Economy Working Group (BC-LTEWG) presentará un modelo informático de simulación basado en agentes de una economía socialista basada en el tiempo de trabajo. Su proyecto reúne ideas extraídas de los Principios fundamentales de la producción y distribución comunista, de 1930, del Grupo de Comunistas Internacionales, de la teoría clásica de la producción lineal y de la cibernética moderna para implementar un modelo pragmático de un sistema económico caracterizado por la toma de decisiones local, en el que la estabilidad surge como una propiedad emergente. Este modelo económico presupone medios de producción socializados y el control local, democrático y obrero de las empresas; utiliza créditos de tiempo de trabajo en lugar de dinero para medir los valores de intercambio; y no contempla beneficios privados ni rentas. Las empresas autónomas, que planifican democráticamente, forman nodos en un sistema distribuido en paralelo, en el que los precios globales se reajustan periódicamente para reflejar las necesidades medias de producción, y en el que mecanismos cibernéticos de señalización y control permiten a los nodos coordinarse entre sí y al sistema mantener la estabilidad ante condiciones cambiantes sin necesidad de información global (salvo los precios vigentes) ni de una jerarquía central de planificación, liberando así los procesos políticos globales para las decisiones de política de alto nivel. Partiendo de condiciones iniciales aleatorias de producción (por ejemplo, insumos y costes), simulan a individuos comprando lo que necesitan a los distribuidores a cambio de créditos de tiempo de trabajo; los distribuidores encargan bienes a los productores para abastecer sus estanterías; y los productores encargan los insumos necesarios para la producción a productores situados aguas arriba, incluidos tanto bienes (capital circulante) como maquinaria (capital fijo). Todas las empresas organizan su trabajo de acuerdo con planes que vinculan objetivos de trabajo con presupuestos de tiempo de trabajo, y todas las empresas pagan a sus trabajadores en créditos de tiempo de trabajo. Los precios se basan en la cantidad media actual de trabajo directo e indirecto socialmente necesario, y se actualizan cada vez que se completa un plan, basándose en los gastos reales de trabajo directo e indirecto, medidos, en parte, mediante una contabilidad en especie. Se puede pedir a los trabajadores que se trasladen voluntariamente de una empresa a otra en respuesta a cambios en la demanda. Las empresas tienen en cuenta las capacidades de los trabajadores al asignarlos. Los ingresos se gravan mediante el factor de consumo individual (FCI) para financiar un fondo público que pone determinados bienes a disposición de todas las personas de forma gratuita. Mediante detalladas visualizaciones gráficas del comportamiento del sistema, muestran que la oferta satisface de manera constante la demanda sin coordinación central. Sus resultados sugieren que una economía socialista basada en el tiempo de trabajo y en la planificación descentralizada constituye una forma viable de coordinar la producción en el mundo moderno.

Más información e inscripción: https://www.indep.network/event/indep-online-talk-with-the-boston-college-labor-time-economy-working-group-simulating-a-labor-time-socialist-economy/